
Sueños de Dios
(Parte I)
por Fernando Arias
No hay sueño ni visión que haya nacido en el Corazón de Dios que no incluya personas. El reto en esta afirmación está precisamente en la última palabra de la frase: las personas.
Cada persona o cosa en este mundo es identificada por un nombre, así se inicia el proceso de construcción de cualquier sueño de Dios.
I. Todo sueño de Dios tiene un nombre
Génesis 12:2 - Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición.
Toda obra de Dios ha sido creada con un nombre : Todos nosotros somos ejemplo de ello. ¿Te has dado cuenta la importancia y dedicación que una pareja le da al nombrar a su bebé? La mayoría de veces, el significado cobra más importancia que el nombre en sí. Al fin y al cabo, representa lo que la pareja creó en armonía y con amor. Así como lo hizo Dios al crear los cielos y la tierra.
Sin embargo, cuando Dios creó los cielos y la tierra, le dio al hombre la capacidad de poder nombrar cada una de las cosas que Él había creado.
Génesis 2: 19-20 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viera cómo las había de llamar ; y el nombre que Adán dio a los seres vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia, a toda ave de los cielos y a todo ganado del campo
Cada obra que haces debe ser reconocida por sus frutos, y cada fruto según su nombre. Dios permite que le pongas nombre al sueño que te ha entregado para que lo cuides y puedas identificarlo. Él te dio la capacidad de hacerlo. (Génesis 2:19)
El pintor, el músico, y el poeta nombran sus obras, así como tú las tuyas. Pero el verdadero valor de ellas está en lo que significan para quienes las crearon y para quienes las aprecian. No obstante, las apariencias no siempre revelan la esencia de las cosas. De la misma manera, que no juzgas a las personas sólo por lo que tienen, sino por lo que valen, no puedes juzgar un sueño por lo que aparenta, sino por lo que representa.
El sueño de Dios para Abraham aparentaba ser imposible, raro, hasta insólito a los hombres. Pero para Dios significaba y representaba a Su pueblo escogido.
Recuerda, el significado de tu sueño es más importante que el aspecto físico del mismo. Si realmente amas lo que haces, valorarás más lo que significa y lo que representa , que lo que aparenta.