La palabra de Dios nos narra, en el libro de Daniel, la aventura por la que unos jóvenes tuvieron que atravesar.

El rey dio la orden que llevaran a su presencia a jóvenes apuestos y sin ningún defecto físico, que tuvieran aptitudes para aprender de todo y que actuaran con sensatez; jóvenes sabios y aptos para el servicio en el palacio real. Requerimientos muy específicos para tareas muy especiales.

El rey les asignó raciones diarias de la comida y del vino que se servía en la mesa real. Su preparación habría de durar tres años, después de lo cual entrarían al servicio del rey.

Entre estos jóvenes se encontraba Daniel. Pero él propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que le pidió al jefe de oficiales que no lo obligara a contaminarse. Daniel habló con un guardia y le dijo: «Por favor, haz con tus siervos una prueba de diez días. Danos de comer sólo verduras, y de beber sólo agua.13 Pasado ese tiempo, compara nuestro semblante con el de los jóvenes que se alimentan con la comida real, y procede de acuerdo con lo que veas en nosotros.» Daniel 1:12.

Daniel 1: 14-15: “El guardia aceptó la propuesta, y los sometió a una prueba de diez días. Al cumplirse el plazo, estos jóvenes se veían más sanos y mejor alimentados que cualquiera de los que participaban de la comida real.” A estos cuatro jóvenes Dios los dotó de sabiduría e inteligencia para entender toda clase de literatura y ciencia. Además, Daniel podía entender toda visión y todo sueño.

Cumplido el plazo fijado por el rey Nabucodonosor, y conforme a sus instrucciones, el jefe de oficiales los llevó ante su presencia. El rey los interrogó, y los halló diez veces más inteligentes que todos los magos y hechiceros de su reino. Ahora reflexiona en lo siguiente…

En Daniel 1:4, ¿cuáles eran los tres requerimientos del Rey para los israelitas pertenecientes a la familia real y a la nobleza? (1) jóvenes apuestos y sin ningún defecto físico, (2) que tuvieran aptitudes para aprender de todo y que actuaran con sensatez; (3) jóvenes sabios y aptos para el servicio en el palacio real.

Daniel 1: 5, 18 ¿Cuánto tiempo transcurrió para que los jóvenes estuvieran en presencia del Rey? Tres años. Dios trata con las personas antes que el mundo trate con ellos. Dios desea moldearte y perfeccionarte antes de que seas luz en el mundo. Tus dones y tus talentos deben ser entregados a Dios antes de ser expuestos al mundo. Sólo así logras que no se contaminen.

En Daniel 1:14-15, ¿por qué los semblantes de Daniel y los otros jóvenes estaban diferentes después de la prueba? Aún cuando la alimentación era diferente, el Espíritu de Dios estaba en ellos. El mundo no se compara con lo que el Reino de Dios puede ofrecerte. En medio de la prueba, Dios te tienen en su mano. Grábalo en tu corazón: Dios puede bendecir un pedazo de papel que sostienes en tu mano… y aún usarte para plasmar sobre él una obra maestra… no menosprecies los recursos que Dios te ha dado.

En Daniel 1:17, ¿qué recompensa les otorgó Dios a los jóvenes? (1) Sabiduría y ciencia para entender toda literatura y ciencia y (2) la habilidad de entender todo sueño y visión.

En Daniel 1:20, ¿por qué el Rey los halló diez veces más inteligentes? Habían dispuesto no contaminarse porque el propósito de Dios era que ellos fueran diferentes. Todo lo que ellos hicieron durante esos 3 años fue distinto a sus rivales. Cuando Dios te llama a brillar en el mundo, lo hace formándote de una manera distinta. Él tiene un trato especial para con sus hijos. Por su actitud, hallaron gracia y favor delante de los hombres y Dios les preparó en 10 días lo que a los otros les tomó 3 años (1095 días)… y aún así fueron 10 veces mejores. Dios no quiere que sus hijos sean comparados con los hijos del mundo. Él quiere prosperarte de la misma forma que lo hizo con Daniel. Quiere darte revelación, sabiduría, ciencia, sueños, visiones, gracia y favor sobre todos los demás. Pon todos tus talentos al servicio de Dios, y el te expondrá frente a los hombres como alguien que todo lo hace 10 veces mejor. ¡El Reino de Dios y sus recompensas son incomparablemente impresionantes!

 

"Diez Veces Mejores"

por Fernando Arias